Desde 1984, cuando se empezó a implantar la primera aproximación a la domótica en Estados Unidos, este concepto no ha dejado de reinventarse y mejorar, sobre todo gracias a los nuevos aparatos electrónicos. El programa SAVE (1984) fue el primero en empezar a utilizarla, gracias a esta se podían realizar acciones mediante control remoto y fue el primer paso que se dio en el camino hacia la eficiencia energética y el ahorro. En este artículo te contamos qué puede suponer instalar domótica en tu vivienda. No te lo pierdas.

Ahorra dinero con la domótica

La domótica no solo ayuda a ahorrar energía, sino dinero. Un aliciente para todos aquellos que piensan en instalarla en sus viviendas. No obstante, es necesario revisar si nuestras tarifas de luz y gas nos facilitan el ahorro. Por ejemplo, en muchos casos, los hogares tienen una potencia contratada por encima de lo necesario. Lo que quiere decir que pagan un precio fijo en cada factura elevado. Esto puede resolverse fácilmente, tan solo deben cambiar la potencia contratada, en este enlace encontrarás todos los pasos a seguir http://pueblosocial.es/cambiar-potencia-contratada/. Para ello tendrás que tener el boletín eléctrico en regla, puesto que no se puede aumentar ni disminuir la potencia eléctrica contratada sin el boletín. 

¿Quién realiza esta acción? Es la comercializadora, con la que tienes tu contrato la que debe empezar este trámite junto a la distribuidora de tu zona. No importa si es Endesa, Iberdrola, Holaluz u otra o si se encuentra en Zaragoza, Barcelona o Valencia. Todas las empresas pueden hacerlo, para ello ponte en contacto por teléfono o acudiendo a una tienda con Endesa Barcelona o la correspondiente. Ten en cuenta que al bajar de potencia tu tarifa de luz, sea de discriminación horaria o cualquier otra, deberá cambiar también.

¿Por qué implantar domótica en tu hogar?

A continuación te explicamos por qué la domótica genera seguridad y ahorro energético, puede que después de leer estas razones quieras instalarla de manera inmediata en tu vivienda:

  • Seguridad: desde tiempo inmemoriales, el ser humano necesita tener control para sentirse seguro. Así funciona también con la domótica en las casas inteligentes, pero no solo eso, también llega a aquello que se le escapa a cualquier persona como las fugas de gas, por ejemplo. Aquí te damos unos cuantos ejemplos de su implantación en las viviendas:
    • Sensores: los hay de movimiento (para las luces), de temperatura, de gas, de agua, de sonido… 
    • Cámaras de vigilancia: uno de los miedos al irnos de vacaciones es que nos roben en nuestro propio hogar, con las cámaras vigilaremos nuestro espacio y nuestras pertenencias. 
    • Actuadores: gracias a ellos podemos controlar a través de nuestro teléfono móvil muchos aspectos de la casa y dar órdenes. Estos aparatos se encargan de que se cumplan.
  • Ahorro energético: ¿cómo ayuda la domótica al ahorro energético? Cuando gestionamos de forma inteligente nuestro hogar conocemos información muy útil como datos acerca de la climatización, el gasto de agua o el consumo de los electrodomésticos. Según el Ministerio de Industria, la domótica puede conseguir un ahorro energético de hasta un 25% porque podemos encender y apagar dispositivos aunque estemos lejos (o programarlos), así como recibir alertas o crear límites de consumo. En este apartado entran los termostatos inteligentes, como explica esta noticia. Sin duda, es una revolución energética que agradece tanto el planeta como nuestro bolsillo.